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La Coctelera

¿Por qué nunca se nos olvida esa vieja canción?

Seguro que alguna vez, al intentar cantar la letra de una canción que creía olvidada, se ha llevado la grata sorpresa de que las palabras iban saliendo casi solas, una detrás de otra, con menos esfuerzo del que suponía y finalmente consiguió recordarla prácticamente entera. Bueno, pues algo de eso hay.

Esa facilidad para recordar se conoce como “efecto de la producción” sobre la memoria y ocurre cuando tratamos de reproducir palabras o sonidos en los que ha intervenido el sistema motor del cerebro, es decir, que previamente hemos producido de forma activa. En este caso, recordamos con mayor facilidad la letra porque previamente habíamos cantado esa canción, algo que no hubiera ocurrido si sólo la hubiéramos escuchado de forma pasiva. Lo mismo pasa con las palabras, pronunciarlas en voz ayuda a memorizarlas de forma más eficaz que escucharlas, leerlas o articularlas en voz baja.

En definitiva que el aprendizaje activo, o aprender haciéndolo, refuerza la memoria porque involucra al sistema motor del cerebro.

Para llegar a esta conclusión, un grupo de investigadores de la Universidad McGill, de Montreal, comenzó estudiando cómo reconoce el cerebro las melodías familiares. Y lo que encontraron fue que aprender algo haciéndolo, es decir, involucrando las redes motoras del cerebro, es más eficaz para recordarlo después que hacer un aprendizaje pasivo. Y esto tiene importantes implicaciones también en la vida diaria a la hora de recordar información de la mejor forma posible. Su investigación se publica en el último número de Cerebral Cotex.

Los investigadores de Montreal reclutaron a 20 expertos pianistas de Lyon, Francia, y les pidieron que aprendieran unas melodías sencillas. Algunas tenían que memorizarlas de forma pasiva, oyéndolas simplemente, mientras que otras las aprendieron a la vez que las interpretaban al piano, involucrando al sistema motor del cerebro, que planificaba y ejecutaba los movimientos de los dedos sobre el teclado y formaba memorias motoras.

Después todos los pianistas escucharon las melodías que habían aprendido. Pero algunas no eran exactamente igual, porque los investigadores habían cambiado alguna nota. Y mientras los voluntarios oían las canciones intentado reconocerlas, los investigadores captaban las eléctricas de su cerebro utilizando la electroencefalografía (EEG).

Y lo que vieron fue que en las melodías que habían aprendido de forma activa, es decir, interpretándolas en el piano, los participantes reconocían con más facilidad los cambios de tono que en aquellas otras que solo las habían escuchado, explica el primer autor del estudio, Brian Mathias, un estudiante de doctorado de McGill que dirigió el trabajo en el Centro de Investigación de Neurociencia de Lyon, en Francia.

Las mediciones de EEG revelaron cambios más grandes en las ondas cerebrales y aumento de la actividad motora 200 milisegundos después de las notas incorrectas cuando los participantes escuchaban las melodías que habían interpretado previamente que cuando sonaban las que habían aprendido de forma pasiva. “Esto revela que el cerebro compara con rapidez la información auditiva entrante con la información motora almacenada en la memoria, lo que nos permite reconocer si un sonido es familiar”, señalan los autores.

Este trabajo revela la importancia del "aprendizaje experiencial", es decir de aprender haciéndolo, y tiene implicaciones pedagógicas y clínicas, opina Mathias. Además aclara el motivo por el que es eficaz la vieja costumbre de memorizar repitiendo, tan denostada hoy en día: involucra al sistema motor, necesario para la producción de las palabras, y luego favorece el recuerdo. Pero también plantea la posibilidad de utilizar el aprendizaje motor para mejorar la memoria o proteger el deterioro cognitivo a las personas mayores.

La idea no es tan descabellada, una de las últimas cosas que olvidan los enfermos de alzhéimer son las viejas canciones de su infancia… Algunos son incluso capaces de recordar la tabla de multiplicar que aprendieron cantando, con el viejo soniquete musical de “dos por dos cautro, dos por tres seis…”

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¿Somos una forma en la que el universo toma conciencia de sí mismo?


Entre los eternos juegos de la razón por encontrar sentido —una sed mística “en el desierto de lo real”—, algunas analogías parecen mantenerse serenas en la cambiante marea del pensamiento humano. Entre ellas, y desde Oriente, principalmente a partir de una de las historias de creación hinduista que señala que el mundo no es más que el sueño de Brahma, tenemos la noción de que somos un vehículo, un traje de huesos y carne, para que la divinidad o el universo (una conciencia enjambre) se experimente a sí mismo. La analogía entre el universo y la mente: un espacio-espejo de reconocimiento… La vida como una especie de magnífico y terrible juego de realidad virtual en el que todos los jugadores son uno solo. El mundo como la impresión que deja un sueño en una tela.

Una dosis melíflua de inspiración, conciencia y espiritualidad en un video de 2 minutos de espectaculares imágenes del cosmos y la naturaleza para acompañar a la profunda voz de Alan Watts, gran puente entre la filosofía oriental y la vida occidental, en su laberinto de extravío psíquico. Un video bastante poderoso, sintético, aunque por momentos recargado de azúcar metafísica, en el que Watts, con su cristalino entendimiento de conceptos que podrían ser abstrusos explicados por otra persona, nos remite a esa profunda comprensión de identidad entre el hombre y el universo, entre la multiplicidad y la unidad. No hay división entre el hombre y la naturaleza, más que la alienación que cada uno de nosotros construye en su mente.

Con una lucidez insuperada en este tipo de rubros que fácilmente tropiezan en filosofía barata y autocomplaciente, Watts retorna a una idea-entendimiento que parece estar enraizada en las más diversas corrientes místicas que, por caminos distintos, llegan a la misma claridad asombrosa: ser una forma en la que el universo se experimenta a sí mismo, una ventana de la totalidad.

Aquí una traducción del video:

¿Cuál es la diferencia esencial entre el mundo del hombre y el mundo de la naturaleza? Yo soy parte de esto. Soy, de alguna forma, una de las células en este cerebro inmenso. Que no puedo entender, como la parte no puede entender al todo. Y al mismo tiempo no me siento, como muchas personas sienten, un extraño en ese mundo, sus formas estéticas de alguna manera me llaman más que las formas estéticas que producen los hombres…

De igual forma que una flor es una florescencia de todo el campo, me siento como una humanización de todo el universo. En otras palabras, parezco ser, como todo lo demás, un centro —un tipo de vórtice— en el que toda la energía del universo se realiza, toma vida. Una especie de diafragma a través del cual todo el universo se vuelve consciente de sí mismo.

El hombre es un pequeño universo: es uno de los principios fundamentales del hermetismo. Ernest Haeckel ensayó algo relativamente similar desde la biología: “la ontogenia recpitula la filogenia”, en el nacimiento de cada ser se observan rasgos de todas las especies que ha atravesado en su evolución. Somos hombre pero también somos una extensa línea de animales y microorganismos que devienen en este instante. Empédocles, el filósofo mago presocrático, creía que el desarrollo individual era un espejo de la formación del universo. “Si quieres hacer un pay de manzana de la nada, primero tienes que inventar todo el universo”, decía Carl Sagan, el gran inhalador gnoseológico del polvo de estrellas. Y también su famosa aseveración que llevó la literalidad a lo maravilloso: “El cosmos también está dentro de nosotros, estamos hechos de la misma sustancia que las estrellas. Somos una forma en la que el cosmos se conoce a sí mismo”. James Gleick escribe: “A la larga, la historia es la narrativa de la información volviéndose consciente de sí misma”. David Bohm ideó el concepto de “totalidad implicada”, en el que postula que la naturaleza del universo es holográfica y que la realidad primordial, a la manera de Schopenhauer, es la conciencia. Un reciente artículo científico sugiere que existe una protoconciencia diseminada en todo el universo que logra estados de coherencia y autorreflexión en organismos complejos como puede ser el hombre y el cerebro humano. Que la conciencia ha existido desde siempre y se torna a ver a sí misma en nosotros.

El místico indio Sri Aurobindo, lo resume así:

Preguntas cuál es el principio de todo esto:

Y es esto…

La existencia que se multiplicó por sí misma

Por el puro deleite de ser

Y se proyectó en trillones de seres

Para que pudiera encontrarse a sí misma

Innumerablemente.

Me gusta también la versión del comediante psicodélico, Bill Hicks:

Hoy, un joven que tomó ácido se dio cuenta de que toda materia es meramente energía condensada a una vibración más lenta. Que todos somos una conciencia experimentándose a sí misma. Que la muerte no existe, la vida es sólo un sueño y somos la imaginación de nosotros mismos.

En su libro titulado simplemente The Book, Watts ya había jugado con esta misma idea de la divinidad lúdica del universo que encuentra en cada parte una extensión de sí mismo, como un gran diletante de la diversidad y del drama de deshacerse en pedazos, los añicos de estrellas y conchas que siguen a la creación. Dios o el Universo como unificador de la conciencia que se desbarata gusta de jugar escondidillas consigo mismo:

Finge que es tú y yo y todas las personas del mundo, todos los animales, todas las plantas, todas las piedras y todas las estrellas. De esta forma vive extrañas y maravillosas aventuras, algunas de las cuales son terribles y atemorizantes. Pero éstas son sólo como pesadillas, porque cuando se despierta desaparecen.

Es de reconocer este impulso de hacer ver a los demás la unidad vislumbrada, de poder trasladar ese atisbo que parece ser la gran joya mística de los eones, “la ola del tamaño del mar”, la perla de Indra que refleja todas las otras perlas, el loto de mil pétalos, el ave fractal o el Aleph que integra la visión holográfica: todo el universo yace en cada punto.

Vídeo

Fuente: La Escóbula de los Vientos

Glosolalia: El Lenguaje Del Éxtasis

El don de lenguas se ha registrado, a lo largo de los siglos, en numerosas culturas y situaciones. Pero, ¿cuál es la causa de estos extraños accesos?

El hablar en lenguas -especialmente en la lengua de los fantasmas, antepasados, espíritus, dioses y animales totémicos- todavía figura en el repertorio de los shamanes y hechiceros en las sociedades primitivas de todo el mundo. De hecho, no hay otra técnica de comunicación sobrenatural que esté más extendida.

En el caso de los espíritus africanos «Zar», que en tribus dominadas por los hombres causan a algunas mujeres enfermedades psicosomáticas, se adivina un cierto sentido de justicia poética. La víctima de la «posesión», efectivamente, es, siempre una mujer, y el «intérprete» -o exorcista- es también otra mujer. La exorcista se dirige al espíritu Zar en su propio lenguaje esotérico, que no puede ser comprendido sin su intervención. El Zar solicita espléndidas ropas, perfumes y otros artículos de lujo a través de los labios de sus víctimas; por un precio módico, la exorcista interpreta estas peticiones para que el marido sepa de qué se trata. La mujer enferma llegará a reponerse si las demandas del espíritu se cumplen.

La posición que ocupan los shamanes en sus sociedades corresponde más o menos a la de los sacerdotes y los antiguos santos en el mundo cristiano. Desde finales del siglo I d.C., un cristiano corriente que hablara en «lenguas» habría sido exorcizado en el mejor de los casos, o ejecutado en el peor de ellos, por «traficar con el demonio». Pero también algunos santos fueron conspicuos glosolalistas: San Pacomio, abad egipcio, afirmaba que hablaba con los ángeles, y escribía en un alfabeto místico comprensible sólo para aquellos que se hallaban en un estado de gracia especial y bendecidos de la misma forma que él. La alemana Santa Hildegard (1098-1179) hablaba y escribía -con un alfabeto desconocido- un lenguaje extraño que tradujo al alemán. Muestras de él se conservaron, publicaron y analizaron, llegándose finalmente a calificar de revoltijo de alemán latín y hebreo mutilado.

Glosolalia y Marginación

La glosolalia estuvo de moda después de la Reforma -aunque ni Lutero ni Calvino la incluyeron en sus doctrinas. Al parecer, el hablar en lenguas era frecuentemente una expresión de tensión. Por ejemplo, la violenta controversia entre jesuitas y jansenistas, que duró casi 80 años, provocó la aparición de glosolalistas entre estos últimos. Coincidiendo con esto, en aquel período ocurrieron extraordinarios incidentes entre los camisards, franceses protestantes que vivían en las montañas de las Cévennes. Cuando su libertad de culto fue revocada en 1685 y se intentó imponerles la fe católica, se sublevaron. Tres mil de ellos resistieron frente a las tropas monárquicas (unos 60.000 hombres), hasta que finalmente sucumbieron en 1705. La enorme tensión que afectaba a estas comunidades guerrilleras, continuamente acosadas y sujetas a tremendas atrocidades una vez capturadas, dio lugar a sucesos paranormales, incluyendo estallidos de xenolalia. Miles de «pequeños profetas de las Cévennes», niños de 15 meses en adelante, predicaban interminables sermones en un francés excelente, lengua bastante diferente de su propio dialecto holandés.

Algunos camisards emigraron a Inglaterra. Tuvieron influencia sobre los «Entusiastas» ingleses, tal como eran llamados por entonces los Cristianos Carismáticos. Dos generaciones más tarde, Ann Lee, fundadora de la Sociedad Unida de Creyentes en la Segunda Aparición de Cristo (los «shakers»), hablaba en lenguas. Al ser examinada por cuatro eruditos sacerdotes anglicanos, se dirigió a ellos en varias lenguas aparentemente identificables. Acobardados, sin duda, por los conocimientos de que hacía gala Ann Lee, aconsejaron que se la dejara en paz; pero la persecución la obligó a emigrar a América.

En las comunidades de shakers, las danzas rituales, que constituían la principal manifestación de culto, desembocaban a menudo en estallidos de glosolalia. Algo parecido sucedió con los mormones (la Iglesia de Jesucristo de los Santos Modernos): su mismo fundador, Joseph Smith (1805-1844), era glosolalista, y sus artículos de fe afirmaban: «Creemos en el don de las lenguas... (y) en la interpretación de las lenguas.» En una ocasión, un glosolalista mormón pronunció toda una disertación sobre la caza en la lengua de los indios choctaw. Fue inmediatamente interpretada como un relato florido de las glorias que habría de traer consigo la terminación del templo mormón de Salt Lake City. Los mormones modernos consideran el don de lenguas como un fenómeno real, pero de limitado valor espiritual, y es comprensible que la desaprueben.

A partir de 1830, no pasó un año sin que alguien hablara en lenguas en algún lugar de la Iglesia Cristiana. En Escandinavia, en los años 1840, se declararon epidemias del llamado «mal del sermón» -«entusiasmo» histérico durante el culto- que incluía la glosolalia. En los años 1850 el gran resurgimiento en la Iglesia Ortodoxa rusa en Armenia dio lugar a una expansión del don de lenguas en aquella zona hasta los años 1900. A finales del siglo se produjeron accesos de glosolalia en sectas del movimiento Carismático pertenecientes a lugares tan apartados entre sí como Carolina del Norte y Estonia.

Una Señal Del Espíritu

La moda, extendida por todo el mundo, de hablar en lenguas influyó en un grupo de 40 estudiantes de la escuela de Bethel, en Topeka (Kansas, Estados Unidos). Decidieron unánimemente que «lo que les faltaba» en su expepencia cristiana era el bautismo del Espíritu Santo, cuya señal era el don de lenguas. El 31 de diciembre de 1900, un pastor, C. F. Parham, impuso las manos a un estudiante, el cual empezó a emitir un torrente de sílabas ininteligibles. Otros treinta siguieron su ejemplo en días sucesivos. Esto marcó el inicio del moderno Pentecostalismo.

Efectivamente, el hecho de hablar en lenguas tiene un lugar señalado en el culto Pentecostalista, pero igualmente importante es el don de la interpretación de lenguas: un fiel comienza a hablar en un idioma que nadie conoce, e instantáneamente otro fiel se pone a traducirlo, aunque tampoco conozca la lengua. Si bien este fenómeno es poco frecuente, no deja por ello de ser extraordinario.

Un pentecostalista, Axel Blomquist, relata la siguiente experiencia:

«Recibimos la visita de un misionero de la India que nos acompañó a visitar a una familia con la que oramos. Al orar vino el Espíritu Santo sobre mí y empecé a hablar un idioma que nunca había conocido ni hablado antes. Al terminar la oración, conmovido, el misionero dijo: «Esto es algo extraordinario, el hermano Axel acaba de hablar precisamente en el idioma que estamos usando donde yo estoy sirviendo a Dios en la India. Ha sido un mensaje de consuelo y aliento para alguna persona que debe estar agobiada y triste. Un mensaje de perdón y restauración. He observado especialmente cómo el hermano repetía la expresión "oh mujer", fórmula de respeto que se utiliza en la India para hablar a las damas nobles.»

Esta y muchas otras experiencias espectaculares de este tipo son frecuentes en las iglesias pentecostalistas.

De hecho, algunas de estas actividades se hicieron famosas -o escandalosas- entre las dos guerras mundiales. En América se fundó en 1921 la Iglesia Internacional del Verdadero Evangelio, encabezada por Aimée Semple McPherson, cuyo cuartel general se hallaba en su templo de Hollywood. Ciertamente, competía con la propia meca del cine por el atractivo de su presentación del evangelio y la belleza de su coro de «ángeles». En Inglaterra, George Jeffreys llenó el Albert Hall todos los domingos de Pascua desde 1926 hasta 1939 con miembros del Verdadero Evangelio de Elim. Aunque el énfasis sobre el don de lenguas ha disminuido un tanto, todos los pentecostalistas del mundo -que suman unos 20 millones creen que existe y que es una señal de la presencia del Espíritu Santo. Actualmente, la mayor de las comunidades pentecostalistas, las Asambleas de Dios, poseen congregaciones en casi todos los países, entre ellos España.

Varios miembros de la Iglesia Pentecostalista de Barcelona afirman actualmente haber recibido «el bautismo del Espíritu Santo», y haber hablado en lenguas. Sin embargo, según ellos, éste no es el único don del Espíritu Santo. Apoyándose en las palabras de San Pablo (I-Cor XII-4,11), declaran que «hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo». Los otros dones son la sabiduría, la ciencia, la fe, el don de sanar, la profecía, los milagros y la interpretación de lenguas desconocidas. Uno de los miembros de esta Iglesia, E.H.B., de 24 años de edad, declaraba en 1981 que antes de su conversión «el hastío y el vacío eran su pan de cada día» y que «a los 23 años era un hombre acabado y sin ganas de vivir, que creía haber llegado al fin de su camino». Después de haber vivido una vida bohemia, de haber militado en un partido, de haber pasado por la cárcel y por las drogas, conoció el Pentecostalismo, que contribuyó a cambiar su vida.

¿Espíritu Santo o Espíritus?

El don de lenguas continuó manifestándose también en otros contextos cristianos. Fue uno de los signos que afectaron a una famosa estigmatizada, Teresa Neumann, que vivió toda su vida en Baviera. El Viernes Santo de 1926 aparecieron estigmas sobre su cuerpo, y pareció revivir la pasión de Cristo, emitiendo palabras y frases en arameo (algunas de ellas correspondían, al parecer, con toda exactitud a las palabras pronunciadas por Cristo en la Cruz). Algunos observadores creyeron que estaba en comunicación mediúmnica con algún testigo contemporáneo de la crucifixión de Cristo.

Esto enlaza la glosolalia con el mundo del espiritismo. A medida que el espiritismo se desarrollaba durante el siglo pasado, se hacían más frecuentes los estallidos del don de lenguas en médiums. Algunos de estos afirmaban que los espíritus hablaban a través de ellos en lenguas desconocidas para los propios médiums y para todos los presentes, excepto para aquellos a quienes se dirigían los mensajes. Algunas veces ninguno de los asistentes entendía lo que se decía hasta que se pedía la colaboración de un lingüista. Otros médiums eran especialistas en la «voz directa»: palabras del espíritu emanadas del aire que les rodeaba, incluso mientras los médiums estaban conversando con los presentes. Algunos eran también «clarioyentes»: «oían» voces que a menudo hablaban en lenguas que no comprendían, y repetían las palabras lo mejor que podían.

Un caso típico fue el de una médium inglesa conocida como Rosemary, que en los años treinta empezó a revelar recuerdos de antiguas encarnaciones, las más importantes de las cuales pertenecía al antiguo Egipto. Un egiptólogo, Howard Hulme, la examinó. Rosemary «oyó» palabras en lengua egipcia, y más tarde Nona, el espíritu de una egipcia que había conocido en su vida anterior, habló a través de ella. Se hicieron grabaciones de algunas de aquellas sesiones. Una vez, durante casi dos horas, Nona contestó las preguntas que Hulme había preparado: en aquella sesión emitía sonidos que parecían ser aspiraciones guturales, consonantes extrañas y construcciones peculiares de una lengua que murió hace 3.000 años. Desgraciadamente, nadie sabe en la actualidad cómo se pronunciaba la antigua lengua egipcia. Un grupo de expertos, tras haber analizado las frases pronunciadas por Rosemary, emitió un juicio ambiguo.

A pesar del interés que el don de lenguas ha despertado durante cientos de años, su interpretación permanece todavía abierta.

Lo cierto es que muchos casos han recibido explicación. Cuando las monjas ursulinas de Loudun (Francia) fueron «poseídas» por el demonio en los años 1630, al parecer como consecuencia de un hechizo del que era responsable su capellán, Urbain Grandier, empezaron a balbucear en «lenguas»: se afirmó que hablaban en latín, griego, español, italiano, turco e incluso en la lengua de los pieles rojas. Actualmente se ha podido averiguar que las hermanas, en realidad, padecían histeria, y gran parte de los modernos relatos sobre las «posesiones» de Loudun les atribuyen una mera frustración sexual.

Pero, en definitiva, la glosolalia ¿es el producto de niveles subconscientes de la mente? ¿Poseemos todos en nuestro interior un «santo» que habla «con la lengua de los ángeles»? ¿Acaso un médium que habla en una lengua al parecer desconocida para él, está recordando de hecho palabras vistas y oídas durante su vida, que habían quedado almacenadas en el inconsciente? ¿O es la xenolalia el resultado de una «lectura» en las mentes de los hablantes nativos de la lengua que se está produciendo?

Las modernas investigaciones han contribuido poco a esclarecer estas conjeturas. Tampoco pueden asegurar que los hablantes en lenguas están directamente inspirados por Dios, o que están poseídos por los espíritus de los muertos. Como ocurre siempre, tales explicaciones dependen de la fe que cada uno haya depositado en ellas.

Mensajes De Marte

Uno de los casos más extraños de glosolalia escrita es el sucedido a la médium suiza «Hélene Smith» (pseudónimo de Catherine Elise Müller, 1861-1929). Ella afirmaba que abandonaba su cuerpo y visitaba seres del planeta Marte que le enseñaban la lengua marciana, que ella hablaba y escribía (a la derecha). Además, en algunos de sus trances hablaba en indostaní.

El profesor Theodor Flournoy. de la universidad de Ginebra, examinó el fenómeno. El indostaní resultó ser auténtico, pero el «marciano» poseía una sintaxis casi totalmente similar al francés materno de Hélene. El profesor definió su indescifrable vocabulario como un producto del subconsciente de la médium, que en aquel caso se revelaba extraordinariamente brillante y creativo. Por otra parte, actualmente se sabe que no hay señales de vida en Marte, y no hay noticias de que nadie hable ningún lenguaje «marciano».

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Encuentros con perros negros fantasma

Se ha hablado mucho sobre los misteriosos avistamientos de grandes felinos en muchas partes del mundo conocidos como “Alien Big Cats o Gatos Espectrales”. Y aunque gran cantidad de testigos afirman que estos avistamientos son completamente reales, muchos expertos creen que se pueden tratar de criaturas fantasmales procedentes del mismísimo infierno.

Pero además de estas misteriosas criaturas, son muchos los testigos que afirman haberse encontrado cara a cara con perros negros fantasmas o perros demoníacos y que son frecuentes en el folclore, en los mitos y leyendas de todo el mundo. Según los registros, las apariciones de los perros negros se remontan cientos de años. Historias de todo el mundo hablan de estas criaturas sombrías, oscuros y con ojos rojos brillantes. Pero, ¿qué son? ¿Podrían ser la reencarnación del mal y lo demoníaco? ¿O son perros del infierno, una especie de guardián de las puertas del infierno? Nadie lo sabe con seguridad, pero lo que es cierto es que la gran cantidad de avistamientos parecen probar que su existencia es real en nuestro mundo.

Perros negros espectrales

Aunque los avistamientos de los perros negros demoníacos se han registrado en todo el mundo, podemos encontrar referencias en la literatura inglesa en forma de historia en el clásico de Sir Arthur Conan Doyle, “El perro de los Baskerville”. Los expertos en lo paranormal creen que el perro negro demoníaco es esencialmente una aparición nocturna, que a menudo se asocia con el diablo, y su aparición suele ser considerado como un presagio de la muerte.

A menudo se asocia con las tormentas eléctricas y también con cruces de carretera, cementerios, antiguas vías y yacimientos prehistóricos. Muchos de estos lugares se asocian con lo siniestro, ya que son considerados lugares liminares, donde se cree que el velo entre los mundos suele será más delgado.

En otros lugares del mundo los perros negros también son vistos como guardianes de tesoros, especialmente en Escocia, donde se cree que un perro negro custodia el tesoro enterrado debajo de una piedra cerca Murthley en Perthshire. Los orígenes del perro negro son difíciles de discernir, ya que cuenta con numerosos precedentes en una amplia gama de mitos europeos. Por ejemplo, está el Pooka que cambia de forma en el folclore celta, que se dice que tiene una predilección por asumir la apariencia de un sabueso espectral cuando aparece en su forma de animal. Es de destacar que a lo largo de la mitología europea los perros negros parecen tener una asociación casi universal con la muerte: los galeses lo llaman Cŵn Annwn, los sabuesos del infierno; los nórdicos Garmr, el perro guardián que guardaba las puertas del infierno; y el Cerbero griego, el perro de tres cabezas que impedía que se cruzara el río Styx para nunca escapar.

La descripción de la criatura

Como hemos comentado anteriormente, son muchas las personas que dicen haber sido testigos de estas criaturas. Según estos testigos los perros del infierno aúllan de una manera tan fuerte que tienen que taparse los oídos. Estas grandes bestias negras se dice que pesan unos 68 kilos y pueden llegar a comerse a una vaca entera. Según los investigadores, los perros del diablo tienden a ser más grandes en la parte sur del mundo. Algunos describen sus ojos de color negro oscuro o de rojo sangre, incluso plata o azul. Se dice que antes de su aparición se puede oler a azufre, además de tener extrañas capacidades sobre otras criaturas incluyendo los seres humanos. En ocasiones son capaces de desaparecer sin dejar ni rastro, pero lo que están de acuerdo todas las personas que lo han visto es que se componen de las sombras del mal.

Experiencias en nuestros días

“La primera vez que vi un perro negro no vi sus ojos. Yo estaba conduciendo a mi casa desde la casa de un amigo y de repente me comencé a sentir algo mal, sentí como algo me estaba persiguiendo detrás de mí. Y antes de llegar a una curva vi a un enorme perro negro con sangre alrededor de él y lo primero que pensé fue en detenerme. Entonces algo me dijo que no me detuviera. Continúe el camino a casa, pero continuaba sintiendo que algo me perseguía. A la mañana hablé con unos amigos que tomaban el mismo camino y les pregunté si vieron algún tipo de animal, pero ellos me dijeron que había nada allí. Y sabía que esa cosa era real, que lo que había visto no era ninguna alucinación, entonces me comencé a preguntar si la aparición de esa bestia era algún tipo de presagio.”

Cerbero, el perro negro más conocido

Los expertos creen que la aparición de los perros demoníacos pueda tener su origen en el famoso Cerbero, el perro de Hades en la mitología griega. Cerbero era el perro gigante que guardaba las puertas de Hades destinado a evitar que los fantasmas de los muertos salgan del inframundo. Él se encuentra en la orilla del rio Styx que colinda con el inframundo. Río Styx, según las leyendas griegas es un supuesto límite entre la tierra y el inframundo. Sus aguas tienen poderes milagrosos que pueden hacer que cuando una persona se bañe en él, sea inmortal. Por lo tanto, el río también necesita ser custodiado, una tarea que también la realiza Cerbero. Según los escritos, Cerbero ha sido descrito como un perro de tres cabezas con cola de serpiente, melena y garras de león.

La realidad de los perros demoníacos

Como hemos podido comparar, el fenómeno de los perros fantasmas es algo muy real, que ha llevado a respetados escritores e investigadores a escribir sobres sus apariciones, que continúan siendo un misterio hoy en día. Está claro que para los más escépticos simplemente se trata de mitos y leyendas, pero lo que es seguro es que para todos aquellos que han tenido una experiencia con esta criatura demoníaca es toda una realidad.

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Logran percibir siluetas humanas e imitar su postura sin verlas

Solemos decir que una imagen vale más que mil palabras, y es verdad. Pero tal vez no nos hayamos parado a pensar lo importante que es en realidad en muchos aspectos de nuestra vida. Por ejemplo, en nuestra relación diaria con otras personas, sus posturas y movimientos son fundamentales para anticipar sus acciones e incluso sus intenciones. Para las personas que no pueden ver, esto es una desventaja. Pero podría dejar de serlo.

Un equipo de científicos de la Universidad Hebrea de Jerusalén muestran en el último número de Current Biology que los ciegos de nacimiento pueden aprender a percibir la forma del cuerpo humano mediante “paisajes sonoros” que convierten las imágenes en notas musicales gracias a un algoritmo. Con un pequeño entrenamiento, los invidentes pueden deducir de los sonidos la presencia de un cuerpo humano, su silueta y, lo que es más interesante, su postura, que pueden incluso imitar.

Esta investigación se ha traducido ya en una App llamada EyeMusic que se puede obtener gratis en iTunes. “La idea es reemplazar la información de un sentido que se ha perdido, como la vista, por la que puede transmitir otro (el oído). Es lo que hacen los murciélagos o los delfines, utilizan los sonidos y la ecolocalización para ver a través de sus oídos”, explica Amir Amedi, el autor principal de la investigación.

Imágenes musicales

Y para lograrlo han ideado un algoritmo que han denominado “vOICe”, capaz de “traducir” las imágenes en blanco y negro a notas musicales. Por ejemplo, una línea diagonal descendente de izquierda a derecha puede representarse con una escala musical descendente, explica Amedi. Y al revés, una diagonal que apunta hacia arriba estaría representada por una escala musical ascendente.

Posteriormente han desarrollado otra aplicación más compleja, EyeMusic, que proporciona información también sobre el color utilizando en este caso diferentes instrumentos musicales. EyeMusic es un dispositivo de sustitución sensorial (DSS) que escanea una imagen y utiliza tonos tonos musicales para representar la localización de pixels.

Cuanto más alto está situado un pixel de la imagen en un plano vertical, más agudo es el tono que le corresponde. Las notas que están próximas al inicio representa el lado izquierdo de la imagen, mientras que las que suenan al final dan información sobre el lado derecho. Los diferentes instrumentos musicales, incluida la voz humana, dan informacón sobre el color: la voz representa al blanco, la trompeta el azul, el órgano el rojo, el violín el amarillo, el negro el silencio... Este dispositivo de sustitución sensorial, a diferencia de otros, es agradable y relativamente bien tolerado durante un uso prolongado, explica Amedi.

Al leerlo puede parecer complicado, pero al parecer no lo es tanto. En la investigación, entrenaron a ciegos de nacimiento a percibir primero formas simples: puntos o líneas, como las diagonales descritas. Después aprendieron a percibir las uniones entre líneas, las líneas curvas y otras estructuras cada vez más complejas.

Después de solo 70 horas de entrenamiento (un par de meses) eran capaces de deducir, mediante los sonidos que percibían, la posición exacta de la persona representada en una imagen y de imitarla. Por cierto, imitar una postura es algo que hacemos inconscientemente cuando hablamos con alguien que nos cae bien. Forma parte del lenguaje que nuestro cuerpo utiliza para demostrar a nuestro interlocutor que simpatizamos (“empatizamos”) con él.

Corteza visual activa

Lo sorprendente en este experimento no es sólo lo que los invidentes logran “percibir” un contorno humano. También es muy interesante que en el cerebro de las personas ciegas que participaron se activó un área de la corteza visual recientemente descubierta (2001) que está especializada en el procesamiento de imágenes de cuerpos humanos y su movimiento.

Esta zona se ha relacionado con la percepción errónea de su cuerpo que tienen las personas con anorexia. Y más curioso aún es que los participantes en el estudio eran ciegos de nacimiento, por lo que esta zona, denominada área corporal extraestriada, teóricamente no había sido utilizada nunca.

Esto lleva a los investigadores a afirmar que el cerebro es algo más que una “pura máquina sensorial”. Es mucho más complejo y flexible, aseguran, como demuestra el escaso entrenamiento necesario para reconocer las imágenes, 70 horas, y a través de otra modalidad, sonidos, que no es la propia de la corteza visual.

Por eso Amedy opina que el cerebro tiene una organización que sobrepasa una experiencia sensorial concreta y que está relacionada con un fin o tarea específicos, en este caso la identificación de cuerpos humanos, independientemente del sentido que proporcione esa información. Es decir, que hay zonas del cerebro especializadas en realizar tareas concretas y que pueden ser activadas de diferentes formas. Y esta observación hace pensar en las aplicaciones de la rehabilitación visual en general.

El equipo de Amedi espera que su App EyeMusic, además de servir a las personas invidentes, se convierta en una herramienta utilizada también en la investigación en Neurociencia: “Podría ser interesante explorar los cambios en plasticidad asociados con el aprendizaje que lleva a decodificar la información del color a partir de sonidos en las personas con ceguera congénita, que nunca han percibido los colores. Además podría servir de ayuda para comprender la organización del cerebro en general”, explica el neurocientífico.

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Descubierta unas estructuras “súper-megalíticas” en Rusia: ¿Origen natural o artificial?

En muchas partes del mundo existen misteriosas estructuras antiguas construidas con grandes piedras utilizadas como materiales de construcción. Por ejemplo, la gran pirámide de Guiza en Egipto está construida con 2,3 millones de piedras de 2,5 toneladas cada una; El Trilithon de la Heliópolis de Baalbek, Líbano, consta de 3 losas de piedra que tienen un peso estimado de 1.000 toneladas cada una; El Stonehenge en Inglaterra consiste en filas circulares de piedras que pesan hasta 40 toneladas cada una. En Tiahuanaco, Perú, hay losas de piedra que pesan hasta 400 toneladas; Nan Madol en los Mares del Sur fue construido con losas de basalto que pesan hasta 50 toneladas. Estos son sólo algunos ejemplos de sitios megalíticos que en la actualidad su construcción continúa siendo un gran misterio. Este desconocimiento dio paso a gran cantidad de teorías e hipótesis que van desde la utilización de esclavos hasta el uso de una tecnología superior que podría tener origen extraterrestre.

Pero ahora un antiguo sitio “súper-megalítico” ha sido encontrado en las montañas de Siberia. Ubicado en Gornaya Shoria (Monte Shoria) en el sur de Siberia, este sitio se compone de enormes bloques de piedra, que parecen ser de granito, con superficies planas y ángulos rectos y esquinas afiladas. Los bloques parecen ser apilados con cierta inteligencia.

Un nuevo misterio sobre nuestros orígenes

Rusia no es ajeno a los antiguos sitios megalíticos, como Arkaim (el Stonehenge de Rusia), y la formación Manpupuner, sólo por nombrar a dos, pero el sitio en el parque nacional de Shoria es único, ya que, si es hecho por “el hombre”, los bloques utilizados son, sin duda, los más grandes jamás trabajados por manos humanas.

Este descubrimiento ha sido informado por el arqueólogo John Jensen quien dijo lo siguiente:

“Las siguientes son fotos son del sur de Siberia de un nuevo sitio megalítico, cerca de las montañas de Gornaya Shoria. Al parecer se encontraron que los súper megalitos fueron fotografiados por primera vez por Georgy Sidorov en una reciente expedición a las montañas de Siberia del sur. Las siguientes imágenes son de la página web rusa de Valery Uvarov.

No hay medidas exactas, pero a partir de la escala representada por las figuras humanas, estos megalitos son mucho más grandes (hasta 2 a 3 veces mayor) que los megalitos más grandes conocidas en todo el mundo. Algunos de estos megalitos podrían pesar fácilmente más de 3.000 a 4.000 toneladas. Hay pocos comentarios en el sitio de Valery, por lo que las imágenes que se muestran no tienen comentarios, aparte de mis propias observaciones limitadas.”

Como señala Jensen, el monolito en Baalbek es considerado como una de las mayores piedras individuales utilizadas en un antiguo yacimiento megalítico, pero los bloques de piedras en Shoria son mucho, mucho más grandes.

Se descubridor es Valery Uvarov, un ufólogo ruso y un defensor de varias teorías de la historia alternativa. Y es que este descubrimiento ha creado una gran controversia en los medios sociales, donde algunos están afirmando que Shoria es la evidencia de una antigua civilización perdida; una civilización capaz de increíbles hazañas de la ingeniería que aún incluso con nuestra tecnología moderna sería prácticamente imposible reproducir. Aunque otros, están instando a la precaución con este supuesto descubrimiento. Pero la realidad es que las imágenes son muy convincentes, y está claro que no parecen ser de origen natural.

Pero como hemos comentado anteriormente, este descubrimiento ha suscitado un gran debate en todas las comunidades. Tenemos que recordar que en 1987 un grupo de buceadores encontró un lugar súper-megalítico bajo las aguas de Japón. El monumento de Yonaguni, que se encuentra frente a la costa de Yonaguni, que es la más meridional de la isla de la cadena de Ryukyu Island, es considerado por algunos como la prueba más convincente de una civilización perdida en nuestro pasado.

Pero parece ser que la ciencia no desea que encontremos nuestros verdaderos orígenes, ya que en este último caso el geólogo de la Universidad de Boston Robert Schoch consideró que las características de Yonaguni son el resultado de procesos geológicos naturales. Se basó en los planos de estratificación paralelos bien definidos y la actividad sísmica, además de la presencia de formaciones similares en la región que se sabe que son completamente naturales.

Sin embargo, Shoria no está en un área que es propensa a frecuentes terremotos, y parece improbable que sea formado por la erosión natural. En cualquier caso, Shoria aún no ha sido estudiado por los expertos, ya que todo lo que tenemos en este momento son imágenes, que la verdad es que son bastante impresionantes, pero sin una conclusión definitiva. Pero estamos seguros que si este descubrimiento es cierto, futuras investigaciones concluirán que son el resultado de la naturaleza encubriendo así nuestros verdaderos orígenes, ya sean terrestres o extraterrestres.

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Las supertierras pueden ser mundos muertos

En los últimos 20 años, la búsqueda de planetas similares a la Tierra alrededor de otras estrellas se ha acelerado gracias al lanzamiento de misiones como el telescopio espacial Kepler. Utilizando estos observatorios espaciales y otros en tierra, los astrónomos han encontrado numerosos mundos que a primera vista tienen similitudes con la Tierra. Algunos de ellos se sitúan incluso en la «zona habitable» de su estrella, donde la temperatura es la correcta para que pueda existir agua líquida, lo que los convierte en los principales objetivos donde buscar vida fuera del Sistema Solar.

Ahora, un equipo de científicos del Instituto de Investigación Espacial (IWF) de la Academia de Ciencias de Austria ha analizado cómo se forman estos mundos y sugiere que muchos de ellos pueden ser mucho menos clementes para albergar vida de lo que se creía. Según los investigadores, los planetas que se forman a partir de núcleos menos masivos pueden convertirse en hábitats benignos, mientras que los objetos más grandes terminan como «minineptunos», con atmósferas espesas, y probablemente permanezcan estériles, según publican en la revista Monthly Notices de la Royal Astronomical Society.

Los investigadores creen que los sistemas planetarios, incluyendo nuestro propio Sistema Solar, se forman a partir de hidrógeno, helio y elementos más pesados que orbitan sus estrellas en el llamado disco protoplanetario. El polvo y el material rocoso se van agrupando con el tiempo, formando núcleos rocosos que van a ser planetas. La gravedad de estos núcleos atrae el hidrógeno desde el disco a su alrededor, aunque parte es eliminado por la luz ultravioleta de la joven estrella que orbitan .

El equipo modeló el equilibrio de la captura y la eliminación de hidrógeno para los núcleos planetarios entre 0,1 y 5 veces la masa de la Tierra, que se encuentren en la zona habitable de una estrella similar al Sol. En su modelo, se encontraron con que los protoplanetas con la misma densidad de la Tierra pero con menos de 0,5 veces su masa no capturan la cantidad de gas desde el disco que orbitan.

Mil veces el hidrógeno de la Tierra

Dependiendo del disco, y suponiendo que la joven estrella es mucho más brillante en luz ultravioleta de lo que el Sol es en la actualidad, los núcleos planetarios con una masa similar a la Tierra pueden capturar pero también perder su envoltura de hidrógeno. Pero los mayores núcleos de masa, similares a las supertierras encontradas alrededor de muchas estrellas, se aferran a casi la totalidad de su hidrógeno. Estos planetas terminan como minineptunos con atmósferas mucho más gruesas que las de nuestro planeta.

Los resultados sugieren que para algunas de las supertierras recientemente descubiertas, como Kepler-62e y 62f, estar en la zona habitable no es suficiente para hacerlas realmente habitables. «Los mundos como estas dos supertierras pueden haber capturado el equivalente a entre 100 y 1.000 veces el hidrógeno de los océanos de la Tierra, pero solo pueden perder un pequeño porcentaje del mismo durante toda su vida. Con este tipo de atmósferas espesas, la presión sobre la superficie será enorme, lo que hace casi imposible que la vida exista».

El descubrimiento de distintas supertierras de baja densidad apoya los resultados del estudio. Los científicos tendrán que buscar aún más duramente para encontrar lugares que puedan ser habitables, un reto para los astrónomos que utilizarán los telescopios gigantes que entrarán en funcionamiento en la próxima década.

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¿Por qué algunas personas recuerdan mejor sus sueños?

¿Por qué algunas personas siempre pueden recordar sus sueños mientras que otras casi no los recuerdan? Un nuevo estudio sugiere que la actividad de cierta parte del cerebro podría tener la respuesta.

El estudio, publicado por la revista Neuropsychopharmacology, muestra que la región del cerebro llamada unión temporoparietal registra más actividad espontánea entre las personas que recuerdan sus sueños regularmente, en comparación con la gente que raramente los recuerda.

Se examinó la actividad cerebral espontánea de 41 personas a través de tomografía por emisión de positrones, mientras dormían y mientras permanecían despiertos. La mitad de los voluntarios recordaban en promedio cinco sueños a la semana, mientras que la otra mitad lograba recordar apenas un par de sueños al mes.

Los investigadores encontraron que la actividad espontánea del cerebro en el córtex prefrontal medio y la unión temporoparietal era más alta tanto en el periodo de sueño como en la vigilia para los que eran buenos para recordar sus sueños. La unión temoroparietal es conocida por jugar un rol importante en el procesamiento de información tanto del cuerpo como de estímulos externos.

Los nuevos hallazgos surgen apenas después de que el mismo investigador, Perrine Ruby del Centro de investigación en Neurociencias de Lyon, mostrara que las personas que pueden recordar sus sueños son en general individuos más “despiertos” y sus cerebros registran más altos niveles de reacción ante el ruido y otros estímulos durante el sueño y mientras están despiertos.

La pregunta es entonces: ¿una mayor actividad en la unión temporoparietal del cerebro es la causante o es la consecuencia de estar más conscientes del desarrollo de nuestros sueños?

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