Publicidad:
La Coctelera

A cada paso que doy, me fusiono con el mundo.

1 Septiembre 2012

Internet está transformando la manera en que buscamos información en nuestro cerebro

Daniel Wegner, psicólogo de la Universidad de Harvard, llevó a cabo un experimento para explorar la manera en que buscamos información en nuestro cerebro cuando tenemos que responder una pregunta, sugiriendo transformaciones que, por nuestro uso cotidiano de Internet, están ocurriendo en nuestra mente.

Recientemente, Daniel Wegner, psicólogo de la Universidad de Harvard, condujo una serie de experimentos en que exploró el impacto que Internet ha tenido en el funcionamiento de nuestro cerebro, particularmente en los mecanismos que ponemos en marcha cuando respondemos a una pregunta y, por ende, buscamos información que conocemos previamente y que en cierto modo tenemos almacenada.

La prueba consistió en pedir a un grupo de voluntarios que respondieran una serie de preguntas, algunas sencillas y otras complicadas, utilizando un sistema en el que determinados colores indicaban si para contestar la persona había pensando antes en recurrir a la Red.

“Después de la tanda de preguntas difíciles, efectivamente parece que tenemos computadoras en nuestra mente: muchos se volvieron especialmente lentos para nombrar los colores de palabras relacionadas con computadoras. Cuando nos enfrentamos a preguntas difíciles, no buscamos en nuestra mente: lo primero que pensamos es en Internet”.

La importancia de esta evidencia es, entre otras cosas, que demuestra un cambio notable en las prácticas con las que por mucho tiempo el ser humano, al menos en Occidente, se ha relacionado con el conocimiento generado tanto individual como colectivamente. Por Internet, por ejemplo, la vieja idea del erudito, del memorioso, del que tiene siempre al alcance por recursos propios el dato que contesta a la pregunta y completa la información.

También podría hablarse, con cierta actitud conservadora y quizá hasta un tanto moralina, de cierta pereza intelectual provocada por nuestro uso cotidiano de Internet.

Sin embargo, el experimento de Wegner también sugiere cierta expansión de nuestra mente como quizá no se había dado desde hacia mucho tiempo.

Cuando estamos conectados —nos explica Orion Jones en el sitio Big Think— estamos vincualdos esencialmente a una vasta mente colmenar, conocida en psicología como sistema de memoria transactiva, que nos permite acceder al conocimiento colectivo de cualquiera y de todos. Algunos temen que nuestra tendencia de volvernos una sociedad súper-conectada, súper-informada, nos dejará como individuos tontos e indefensos sin un dispositivo móvil pero, como usualmente sucede, es probable que los Luddites sean dejados atrás.

Jones hace referencia a un grupo de obreros ingleses que, a inicios del siglo XIX, destruían las máquinas como medida de protesta, sin que por ello consiguieran retrasar la marcha de la Revolución Industrial.

Fuente: Pijama surf
_________________

Si pienso, debo existir.

servido por playc sin comentarios compártelo

1 Septiembre 2012

Los audífonos que llevas puestos podrían utilizarse para hackear tu cerebro

Códigos PIN y, en general, cualquier tipo de información personal puede obtenerse monitoreando las ondas cerebrales del cerebro, experimento que un grupo multinacional de investigadores llevo a cabo con un modelo de audífonos que se ha popularizado mucho en los últimos años.

El secreto, la reserva, es parte consustancial de la naturaleza humana, necesaria incluso para su salud mental y aun para un tipo de supervivencia práctica y cotidiana. Paralelamente, sin embargo, ha existido en todas las épocas una fuerza que tira en sentido opuesto e intenta arrancar esos mismos secretos del sujeto, conocerlos, forzar la entrada y violar las cerraduras para saber lo que solo alguien sabe pero otro desea saber.

En este sentido, los mecanismos por los cuales se intenta abatir la secrecía también cubren un espectro amplio que va de lo más sutil (como en la línea de Hamlet, «Your bait of falsehood takes this carp of truth», “El anzuelo de la mentira pescará la carpa de la verdad”), hasta los más burdos (como la tortura).

Pero las nuevas tecnologías ofrecen recursos que quizá nadie hubiera imaginado antes, particularmente un dispositivo que hackea las ondas cerebrales y puede obtener así información personal como códigos PIN, contraseñas, números de tarjetas de crédito y otros datos afines.

Esta especie de audífonos transcraneales, desarrollado por investigadores de las universidades de Oxford, California (Berkeley) y Ginebra, fueron probados en personas que al mismo tiempo que se les mostraban imágenes de cajeros automáticos (ATM), tarjetas de débito, mapas, personas y números aleatorios.

“La respuesta correcta fue la primera en 20% de los casos para el experimento con el PIN, tarjetas de débito, personas y la máquina ATM. La localización fue adivinada exactamente en 30% de los usuarios, el mes de nacimiento para casi el 60% y el banco basado en las máquinas ATM para casi el 30%”, escriben los investigadores en el artículo alusivo.

En el caso particular del PIN, la prueba consistió en mostrar a los voluntarios, en una pantalla, números del 0 al 9 al azar, uno por uno y repitiéndolos 16 veces, durante 90 segundos. Simultáneamente se registró la evolución de sus ondas cerebrales, poniendo especial atención a los picos de estas, un indicador de que el estímulo recibido es de algún modo significativo para el sujeto.

Ahora bien, no deja de ser un tanto inquietante que audífonos de este tipo, manufacturados por compañías como Emotiv Systems y NeuroSky, se han popularizado enormemente, sobre todo entre gamers y personas con entretenimientos u ocupaciones donde son de suma utilidad, lo cual, en combinación con apps de terceros que ofrecen las mismas firmas, los convierte en verdaderas puertas de entrada al cerebro de sus usuarios.

De acuerdo con Mario Frank, uno de los investigadores involucrados en el estudio, alguien puede diseñar una app maliciosa, en la que una persona confía, pero cuyo fin es “apoyar activamente todos los pasos de calibración del dispositivo para que el software funcione”.

Teniendo en cuenta que, según las estimaciones del mismo investigador, en 5 o 10 años podría haber un par de estos audífonos en todos los hogares, “hay potencial para hacer algo malo, para volver esta tecnología contra el usuario”.

“La simplicidad de nuestros experimentos sugiere la posibilidad de ataques más sofisticados […]; con la siempre creciente calidad de los dispositivos, la tasa de éxito de los ataques probablemente mejorará”, concluyen los investigadores, ominosamente.

Fuente: Pijama surf
_________________

servido por playc sin comentarios compártelo

1 Septiembre 2012

Los seres humanos pueden aprender nueva información durante el sueño.

Durante el sueño, los seres humanos pueden fortalecer los recuerdos previamente adquiridos, pero el hecho de que se pueda adquirir información totalmente nueva sigue siendo un enigma. Ahora un estudio publicado en "Nature Neuroscience" ha demostrado que si ciertos olores están presentes tras unos sonidos durante el sueño, las personas empezarán a olfatear dormidas cuando escuchen el sonido otra vez, incluso cuando no hay olor, y más tarde, cuando despierten. Esto demuestra que las personas pueden aprender nueva información mientras en la etapa de sueño lo que puede modificar inconscientemente su comportamiento al despertar.

Los científicos elaboraron un ensayo con un tipo de condicionantes que incluía exponer a los participantes a un sonido seguido de un olor, así los sujetos mostraban pronto una respuesta similar al tono como la que harían para el olor.

Los investigadores demostraron que el cerebro durante el sueño actuaba de forma similar a cuando estaba despierto: el sujeto inhalaba profundamente cuando olía un aroma agradable pero cambiaba a una inhalación corta cuando le asaltaba un mal olor. Esta variación en el olfateo podría ser registrada tanto si los sujetos estaban despiertos o dormidos.

En el experimento, los sujetos durmieron en un laboratorio especial mientras su estado de sueño era continuamente monitorizado. Mientras dormían, se emitía un sonido seguido de un olor agradable o no. Entonces, el proceso se repetía seguido ahora de un olor del extremo opuesto de la escala de agradabilidad. A lo largo de la noche, las asociaciones eran parcialmente reforzadas, de tal modo que el sujeto estaba expuesto únicamente al sonido. Los participantes reaccionaban a los tonos aislados de la misma forma que si el olor estuviera aún presente.

Al día siguiente, los sujetos ya despiertos volvían a escuchar los tonos aislados. A pesar de que no tenían conciencia de las pruebas realizadas durante la noche, sus pautas de respiración sí mostraban cambios. Cuando se producía una exposición a sonidos emparejados con aromas agradables, ellos olfateaban profundamente, mientras que los segundos tonos asociados a olores desagradables provocaban respiraciones cortas.

En un segundo experimento, el equipo de científicos dividió los ciclos de sueño según pertenecían a la fase REM o no, realizando las pruebas anteriores únicamente en una fase u otra. Demostraron que la respuesta estudiada era más pronunciada durante la fase REM, pero la transferencia de asociación del sueño al despertar era evidente sólo fuera de la fase REM. Los investigadores sugieren que durante la fase REM se está más abierto a la influencia de estímulos circundantes, pero la denominada amnesia del sueño que hace que se olvide gran parte de nuestros sueños, podría operar en alguno de los condicionantes mientras se duerme. En contraste, la fase no REM es importante para la consolidación de la memoria, lo que quizá podría jugar un papel importante en el sueño.

"Ahora sabemos que algún tipo de aprendizaje durante el sueño es posible", afirma Anat Arzi del Instituto Weizmann y uno de los autores del estudio. "Queremos encontrar dónde está el límite, es decir, qué información puede ser aprendida durante el sueño y cuál no".

Fuente: Psiquiatria
_________________

servido por playc sin comentarios compártelo

1 Septiembre 2012

Diseñan nanopartículas para tratar tumores cerebrales

Muchos tumores cerebrales resulta inoperables y ello complica su tratamiento. Ahora, según un interesante trabajo que se publica en Science Translational Medicine, es posible que a través del uso de diminutas partículas -nanopartículas- recubiertas con un químico llamado glicol de polietileno o PEG que son capaces de penetrar el tejido cerebral se podría administrar fármacos que eliminen los tumores cerebrales.

Un equipo de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore (EE.UU.), coordinado por Elizabeth Nance ha descubierto que partículas mucho más grandes que lo que se pensaba son capaces de penetrar el tejido cerebral -siempre y cuando estén cubiertas con este compuesto químico-.

100 nanómetros

Su trabajo muestra que las partículas que son mayores que 100 nanómetros -comparar una partícula de tamaño de 100 nanómetros con un balón de futbol es como comparar el tamaño de un balón de fútbol con la Tierra- pueden difuminarse a través de los cerebros de ratas y humanos.

Los investigadores creen que las densas coberturas de PEG funcionan al minimizar la capacidad adherente de las nanopartículas a distintas estructuras en el cerebro, permitiendo así que las partículas se puedan mover a través de la malla porosa que existe entre las células, denominada espacio extracelular.

Estos resultados, afirman, proporcionan un mejor entendimiento de la estructura del espacio extracelular en el cerebro y podrían ayudar a científicos a diseñar mejores sistemas de nanopartículas para la entrega de fármacos.

Fuente: Abc
_________________

servido por playc sin comentarios compártelo

1 Septiembre 2012

El gen de la felicidad femenina

Los científicos de la Universidad del Sur de Florida, de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), de la Universidad de Columbia y del Instituto Psiquiátrico de New York State (EE.UU.) aseguran que una forma de baja expresión del gen de la monoamina-oxidasa A (MAOA) se asocia con una mayor felicidad personal en las mujeres, pero no así en los varones.

«Es el primer gen de la felicidad exclusivo para las mujeres», señala Henian Chen, coordinador del trabajo que publica la revista Progress in Neuro-Psychopharmacology & Biological Psychiatry. Los resultados, asegura, son algo sorprendentes, debido a que la baja expresión de MAOA se ha relacionado con algunos efectos negativos como «el alcoholismo, la agresividad y el comportamiento antisocial», Incluso, dijo, es llamado el «gen guerrero» por algunos científicos.

A pesar de que las mujeres tienen tasas más altas de trastornos del estado de ánimo y de ansiedad, tienden ser más felices que los hombres. La razón de esto no está clara, afirma Chen. «Este hallazgo podría ayudar a explicar la diferencia de género y proporcionar una mayor comprensión de la relación entre genes específicos y la felicidad humana».

Neurotransmisores

Se sabe que el gen MAOA regula la actividad de una enzima que descompone en el cerebro los neurotransmisores, dopamina, serotonina y otros. La reducción de su expresión promueve altos niveles de monoamina, que permite que grandes cantidades de estos neurotransmisores se alojen en el cerebro y mejoren el estado de ánimo.

Los investigadores analizaron los datos de 345 personas -193 hombres y mujeres 152- Después de controlar por diversos factores, que van desde la edad y la educación, los ingresos, encontraron que las mujeres con una menor expresión del gen MAOA eran significativamente más felices que los demás. Sin embargo, a pesar de que un número considerable de hombres era portador de una copia de la «feliz» versión del gen MAOA, reconocieron no ser más felices.

Brecha de género

Los investigadores sospechan que la diferencia entre mujeres y hombres puede explicarse en parte por la hormona testosterona, que se encuentra en cantidades mucho más pequeñas en las mujeres que en los hombres. Chen y sus colaboradores sugieren que la testosterona podría anular el efecto positivo del MAOA en la felicidad de los varones.

No obstante, Chen hace hincapié en que se necesita más investigación para identificar qué genes específicos influyen en la resiliencia y en el bienestar subjetivo, debido a que la felicidad no está determinada por un solo gen.

Fuente: Abc
_________________

servido por playc sin comentarios compártelo

1 Septiembre 2012

Chocolate: dulce método para prevenir el ictus

Un estudio sugiere que consumir una cantidad moderada de chocolate cada semana puede estar relacionado con un menor riesgo de accidente cerebrovascular o ictus en los varones. El informe, que publica Neurology, asegura que los varones que toman chocolate de forma regular parecen tener un menor riesgo de ictus que los que sí lo hacen.

«Mientras que otros estudios han analizado cómo el chocolate puede ayudar a la salud cardiovascular este es el primer estudio que ha analizado si el chocolate puede ser beneficioso en la reducción de ictus en los varones», explicó la coordinadora del estudio, Susanna C. Larsson, del Karolinska Institute en Estocolmo (Suecia).

Los investigadores analizaron a 37.103 hombres suecos con edades entre los 49 a 75 a los que se les preguntó sobre su alimentación y se evaluó la frecuencia con la que consumen diversos alimentos y bebidas, entre ellos el chocolate. A continuación se identificaron los casos de ictus a través de un registro de alta hospitalaria,1.995 casos en más de 10 años.

Menos riesgo

Los resultados de este estudio observacional mostraron que aquellos que consumían la mayor cantidad de chocolate (63 gramos) tenían un menor riesgo de ictus en comparación con quienes no consumían ninguna cantidad de chocolate. Así, los que tomaban la mayor cantidad tenían un riesgo de un 17 por ciento más bajo de accidente cerebrovascular en comparación con aquellos que no comían chocolate.

En un análisis más amplio de los cinco estudios que incluyeron 4.260 casos de ictus, el riesgo de accidente cerebrovascular para los que ingerían la mayor cantidad de chocolate fue de 19 por ciento más bajo, en comparación con los consumidores sin chocolate. Cada vez que aumentaba el consumo de chocolate en 50 gramos por semana, el riesgo de accidente cerebrovascular disminuía en un 14 por ciento.

Flavonoides

«Este efecto beneficioso sobre el accidente cerebrovascular -explica Larsson- podría estar relacionado con los flavonoides del chocolate. Los flavonoides parecen tener un efecto protector contra las enfermedades cardiovasculares a través de sus propiedades antioxidantes, anticoagulantes y antiinflamatorias. También es posible que los flavonoides puedan reducir las concentraciones sanguíneas de colesterol malo y disminuir la presión arterial», asegura Larsson.

Una curiosidad del trabajo es que aunque el chocolate negro se ha asociado con los beneficios para la salud del corazón, el 90 por ciento de la ingesta de chocolate en Suecia, incluyendo el que se consumió durante este estudio, es chocolate con leche.

Fuente: Abc
_________________

servido por playc sin comentarios compártelo

1 Septiembre 2012

El mito de la Luna azul

¿Polémica celeste? Si quieren aquí una para terminar el verano: muchos dicen (la NASA incluida) que el viernes 31 de agosto tenemos en el cielo un fenómeno conocido, en Estados Unidos principalmente, como LUNA AZUL. Otros afirman que este año no, que habrá que esperar al mes de agosto del año que viene. Posiblemente ganen los que afirman que mañana se da este "raro" fenómeno, porque ya están en Internet y se acaba agosto y la Luna esta semana, con la muerte del querido Neil Armstrong, se ha puesto un poco de moda. Así que no crean que yo vaya a meterme en plan gruñón a quitarles la ilusión. Solo que no hay luna azul. A lo más, una luna traidora.

La Luna Azul

Y es que más que una cuestión astronómica, habría que llamar a los historiadores y a los lingüistas para buscar la razón por la que algunos plenilunios son llamados "blue moon". Solamente por la balada homónima que han cantado desde Billie Holiday a Elvis Presley, merecería la pena acordarse de estas Lunas llenas.En efecto, en inglés la expresión "once in a blue moon" denota algo que sucede muy muy raramente. Y parece que tiene asociada una tradición astronómica, relacionada con el cálculo de la Pascua, una de esas cuestiones que tienen que ver con la astronomía y con la forma en que ordenamos el tiempo con los calendarios.

Este es un asunto como para hablar largo y tendido, pero baste saber que nuestro calendario, derivado del romano, tiene como ciclo principal la revolución solar, es decir, el año que tarda nuestro planeta en dar una vuelta al Sol. Otros calendarios han usado este periodo, desde Egipto a Mesoamérica. Aunque no es sencillo porque no da un número entero de días, ya que no coincide exactamente con la rotación terrestre: el año dura 365 días y poco menos de un cuarto de día. (En efecto, de ahí vino el calendario juliano corrigiendo el problema con ese día bisiesto cada cuatro años y... otra historia apasionante).

Calendarios solares y lunares

Pero podríamos ordenar el tiempo de manera más sencilla, fijándonos en que cada veintinueve días y medio (aproximadamente) tenemos una Luna llena. Así, otros calendarios mantienen divisiones estrictamente lunares, como el calendario musulmán, y como en cierto modo también recuerda el nuestro con esas divisiones de los meses, que son periodos que en principio eran meses lunares. Podríamos decir que más o menos hay 12 lunaciones en cada año... pero esto da mucho error en cuanto pasamos unos pocos años.

Si nos fijamos, 12 lunaciones de 29 días, 12 horas, 44 minutos y 2,78 segundos suman algo más de 354 días. Es decir, 11 días menos que la duración del año trópico. (Esta es la razón por la cual los meses y fiestas musulmanas se van adelantando año a año con respecto al calendario gregoriano). Y, en el caso de las Lunas llenas, esto implica que más o menos cada 3 años tendremos 13.

No hace falta ser Sherlock Holmes para darse cuenta de que ese año con 13 plenilunios (algunos pueden llegar a tener 14, por cierto, eso sí que es raro) tendrá, seguro, al menos un mes con dos Lunas llenas.

En el año 1946, en la revista de astronomía Sky & Telescope, se comentó que esa segunda luna del mes era, precisamente, la Luna Azul. Y con el prestigio de esta revista centenaria, se puso de moda pensar que así un mes con dos plenilunios tiene esa Luna azul.

Porque las Lunas tenían nombre, especialmente en la tradición estadounidense, donde el Farmers' Almanac (un calendario con datos meteorológicos, curiosidades y otras cosas, del que salieron muchos otros por todo el mundo, como en nuestro país el Calendario Zaragozano) estaba en todos los hogares desde comienzos del siglo XIX. En esa tradición, supuestamente con ecos de las tradiciones culturales amerindias, cada mes tiene su plenilunio con nombre. La de agosto es Harvest Moon, la Luna de la Cosecha (que todos asocian directamente a la canción de Neil Young, como debe ser).

La Luna Traidora

¿Y por qué la Luna Azul? Esto venía de la Inglaterra medieval, y pueden leer algo de la vida de William Barlow, obispo de Chichester, que en 1528 ya escribía sobre esas lunas de color. Y en algunos panfletos anticlericales anteriores se hacía referencia al término "belewe mone", y por eso hablaba antes de lingüistas, se quedó como "blue moon", pero que podría referirse a "betray moon". Cosas del inglés medio, que en vez de azul sería traidora. Así que esta Luna sería, más que azul, desleal.

Desde luego, azul no es: sólo en algunas ocasiones asociadas a erupciones volcánicas o grandes incendios, con finas partículas en suspensión en el aire, puede la Luna aparecer azulada. Y por eso en algunos lugares se especula sobre si esta vez, realmente, podría verse así.

¿Y la polémica?

Hacíamos referencia a la revista Sky and Telescope, del año 1946, de donde viene la interpretación de la Luna Azul como la segunda Luna llena que tiene lugar un mes. Por ejemplo, este mes de agosto de 2012, comenzó el día 2 con un primer plenilunio y finaliza el 31 con otro plenilunio. Según el autor de ese artículo, James Hugh Pruett, la primera habría sido la de la cosecha, y la segunda, la azul.

Pero la referencia era errónea y, de hecho, desde los años 30 en el calendario de los granjeros se llamaba luna azul a la tercera Luna llena de las cuatro que tenía, algunas veces, cada estación. Volvamos a la cuenta de las lunas y los meses: en una estación, que viene a durar tres meses, habitualmente caben tres lunaciones y algo más. Esto quiere decir que, algunas veces, tenemos cuatro plenilunios en la misma estación. Pues bien, la tercera era llamada Luna Azul.

Quizá esta interpretación "estacional" es más rara, anque es la más correcta, en opinión incluso de la misma revista Sky and Telescope que puso de moda la otra opción. El asunto está bien recogido en el artículo sobre el tema de la wikipedia en inglés.

¿Con qué nos quedamos? Depende: según la interpretación estacional la última Luna azul fue el 21 de noviembre de 2010 y la próxima será el 21 de agosto de 2013. Según la interpretación mensual, el fenómeno es menos raro, y el mismo año pasado se dieron dos. Y el día 31 de agosto de 2012 tenemos de nuevo (por cierto, para aquellos que viven en las regiones de Oceanía, desde Australia Oriental y Papúa a Vanuatu o Samoa, el mes que tiene dos plenilunios en 2012 es septiembre. Para liarla un poco más, por si tienen ganas...

En definitiva, y pedimos perdón por todo este lío de calendarios y lunaciones e interpretaciones de lingüistas o historiadores, lo de la Luna azul es poco más que una excusa para acordarse de mirar al cielo. Algo que siempre recomendamos. Mejor hablar de estas cuestiones que no de otras, como esa tontería que año a año se repite (este año, afortunadamente con menos fuerza que en años anteriores) de que el día 27 de agosto se iba a ver Marte tan grande como la Luna. Una falsedad que, sin embargo, cada año desde 2003 nos visitaba como antes lo hacía el monstruo del Lago Ness.

Así que, si quieren, aprovechen la noche de la Luna azul (o no tan azul) para disfrutar. Eso siempre merece la pena.

Fuente: El mundo
_________________

servido por playc sin comentarios compártelo

1 Septiembre 2012

Una accidentada caminata espacial

La astronauta estadounidense Sunita Williams y el japonés Akihiko Hoshide no lograron instalar un nuevo distribuidor eléctrico de la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés)) en sustitución de otro averiado, durante la caminata espacial que realizaron este viernes.

Los astronautas lograron retirar y almacenar la unidad estropeada pero tuvieron dificultades para fijar la nueva en una de las vigas principales de la estación espacial internacional, que orbita a 380 kilómetros de la Tierra.

La estación espacial internacional tiene cuatro cajetines eléctricos que distribuyen la electricidad a los canales de energía de la estación.

La pieza retirada comenzó a dar problemas en octubre de 2011 y aunque no dejó de funcionar por completo, tampoco operaba a su plena capacidad y los expertos de la NASA temían que fallara en cualquier momento, por lo que decidieron sustituirla.

Sin embargo pese a las 8 horas y 17 minutos que los astronautas estuvieron en el espacio, no lograron fijar la nueva pieza que quedará como tarea pendiente para la próxima caminata espacial que realice la tripulación de la ISS, así como la sustitución de una cámara en el brazo robótico canadiense Canadarm2.

"Lamentablemente no cumplimos todas nuestras tareas", informó en una tele conferencia tras concluir la caminata, el director del programa de la ISS de la NASA, Michael Suffredini.

Suffredinni destacó el "excelente trabajo" de todo el equipo y explicó que están evaluando si hay tiempo para programar otra caminata espacial para los miembros de la expedición 32 a la ISS, decisión que tomarán en las próximas semanas.

No temen que afecte al suministro

La NASA no teme que este contratiempo afecte al suministro eléctrico de la estación ya que cuentan con recursos suficientes para distribuir y compartir la energía de forma equilibrada.

Los astronautas sí que cumplieron con éxito con la segunda de las tareas principales que tenían previstas para hoy que era la conexión de dos cables como parte de los preparativos para recibir el próximo año un nuevo módulo de laboratorio ruso.

La caminata, que estaba previsto que durara 6 horas y media, se prolongó debido a este imprevisto y fue la tercera más larga de la historia. La que tiene el récord duró 8 horas y 56 minutos.

Ésta era la quinta caminata espacial para Williams que ha cumplido 37 horas y 34 minutos en labores extravehiculares, mientras que era la primera para el astronauta japonés.

Los astronautas completaron la misión 164 en apoyo de las labores de montaje y mantenimiento del laboratorio espacial, un proyecto de más de 100.000 millones de dólares en el que trabajan más de una docena de países.

Fuente: El mundo
_________________

servido por playc sin comentarios compártelo


Sobre mí

Avatar de playc

A cada paso que doy, me fusiono con el mundo.

ver perfil »
contacto »
No soy nadie...que más da, estoy aquí de paso...no vivo en este lugar ni para él...no soy un 0 ni un 1...tengo otra vida, pero que más da...estoy en ella de paso.
contador de visitas
Contador de visitas
Diseño Web Sevilla

Fotos

playc todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera